
El prestigio obtenido por Shigeru Miyamoto durante la tercera generación de consolas le dio la oportunidad de encabezar diversos proyectos (Super Mario World, F-Zero, Star Fox, Super Mario Kart, Super Mario RPG, Yoshi's Island, Pilotwings y Super Mario All-Stars), empero, esto mismo le impedía concentrarse en su totalidad con alguno de ellos teniendo que fungir como productor, sucediendo lo mismo con A Link to the Past.
Takashi Tezuka (quien junto a Shigeru Miyamoto habían fungido como directores del primer juego) retomaba la dirección del proyecto luego de su participación como escritor en The Adventure of Link. Perfilándose más a lo visto en 1986, A Link to the Past retomaba el sistema de exploración que había iniciado la franquicia, descartando la mayor parte de los elementos RPG del juego de 1987 (a Miyamoto le encantan los juegos RPG y admira a los desarrolladores de estos pero consideraba que The Legend of Zelda era incompatible con dichas mecánicas) aunque se decidió mantener la barra de magia.
Lo primero que se hizo fue dotar a Link de una mayor movilidad tanto en el desplazamiento como en el combate; pudiendo caminar en diagonal, mayor fluidez en los reflejos e inclusive es posible correr (esto posterior a conseguir las botas de Pegaso). Motivando a los usuarios a pensar mejor su estrategia llegando el momento de actuar ya que gran parte del catálogo de enemigos van a representar un muro difícil de superar si uno ataca sin meritar. Con el fin de ir superando los obstáculos que se presentan Link contará con el apoyo de diversos ítems (los guantes y el martillo son ejemplos de esto), intercalando cada uno de ellos según la necesidad.
Ya dentro de los propios escenarios los desarrolladores aprovecharon la potencia que les brindaba la consola de 16 bytes para insertar más elementos con los que se pudiera interactuar, una amplia gama de colores y múltiples capas de profundidad (estas daban la ilusión de que los escenarios estaban en 3D cuando la SNES técnicamente hablando es incapaz de ejecutar dichas funciones), habiendo partes en las cuales el personaje principal caía al vacío. Antes de Link to the Past las mazmorras se diferenciaban por los desafíos a los cuales teníamos que hacer frente pero estéticamente se veían iguales, por lo que a partir de esta entrega los calabozos podrían distinguirse a simple vista de otros.
Contrario a lo que se suele pensar A Link to the Past no es un juego de mundo abierto como tal, se puede recorrer el mapa libremente pero varias de las zonas son inaccesibles hasta un punto determinado de la historia. Si bien esto a primeras puede sonar como un punto negativo se debe entender como algo necesario ya que la narrativa pasaba a ocupar un lugar primordial en la experiencia del jugador (los juegos previos efectivamente tenían una trama a desarrollar pero era más como un complemento) y esto requería un orden preestablecido (en 2017 Breath of the Wild lograría combinar ambos conceptos).
A pesar de que es el tercer juego de la saga en ser producido, cronológicamente se encuentra antes de sus precuelas, siendo el primer punto conocido dentro de la línea del héroe derrotado. Ganon fue confinado por los siete sabios (llegando su tiempo explicaremos esto en el artículo correspondiente al primer juego de la Nintendo 64) en el mundo oscuro posterior a haber derrotado al héroe del tiempo y haberse apoderado tanto de la Trifuerza de la sabiduría como de la del valor en final trágico de Ocarina of Time, alcanzando un nivel de poder tan alto que dejarlo libre hubiera condenado al mundo, esto a costa de perder la Trifuerza.

Muchos años después, un joven llamado Link es contactado en sueños por la princesa Zelda para que le ayude a escapar de la prisión del castillo en donde la mano derecha del rey y mago Agahnim la ha encerrado. Tras despertar su tío le pide que no salga de casa porque irá al castillo a rescatar a la princesa (Zelda también se comunicó con él), Link sale en su búsqueda poco después, logrando entrar al castillo por medio de un pasadizo secreto. Tristemente encuentra a su tío moribundo en el suelo, este le entrega sus armas y le pide terminar lo que él fue incapaz de hacer.
Consigue rescatar a Zelda y la pone a “salvo” dentro de un templo cercano, al tiempo que es mandado a buscar los colgantes de la virtud y así sacar la espada maestra de su pedestal en el bosque (A Link to the Past es el primer juego de la franquicia en contar con esta arma, siendo un elemento icónico de la misa a pesar de que no siempre está presente). Finalmente logra su cometido, haciéndose del arma que es capaz de doblegar la oscuridad, regresando al templo en donde había dejado a la princesa solo para darse cuenta de que fue secuestrada por los esbirros de Agahnim.

Se apresura a ingresar nuevamente en el castillo, llegando justo en el momento que Zelda era mandada al mundo oscuro. Agahnim se lanza a emboscarlo, sin embargo, el joven héroe demuestra ser muy superior a su rival, a lo que el mago decide transportarlo al mundo oscuro con la esperanza de transformarlo en un ser incapaz de defenderse pero la jugada le salió por la culata cuando descubrió que Link era inmune a esa magia debido a que tenía en su poder la perla de la luna. Dejándole abierta la posibilidad de buscar y rescatar a las descendientes de los sabios originales antes de que el mago oscuro pueda liberar a Ganon de su prisión.
Podemos considerar al mundo oscuro como una copia idéntica de Hyrule aunque anteriormente era conocido como el Reino Sagrado, lugar en donde la Trifuerza al completo reposaba hasta los eventos de Ocarina of Time en donde el Héroe del Tiempo es engañado, permitiéndole a Ganondorf ingresar y tomar el poder. Ya con Ganon encarcelado, la oscuridad del demonio corrompió el Reino Sagrado al punto de convertirlo en lo que es ahora.
El portador de la espada maestra sale victorioso en cada uno de los templos en los que ingresa, rescatando a las siete doncellas, las cuales le brindan su poder para que pueda ingresar a la torre en donde Agahnim se oculta. La historia vuelve a repetirse y Agahnim cae derrotado de una vez por todas, sin embargo, repentinamente su cuerpo se desvanece y su esencia toma forma de murciélago, retirándose a la pirámide central de aquel mundo. Link mediante un agujero en el techo logra acceder a la pirámide, topándose de frente con Ganon, descubriendo en palabras del ser oscuro que Agahnim únicamente era una pequeña muestra de su poder para escapar del encierro.
Con gran valor Link se enfrenta al rey Gerudo (lo cual es de admirar porque Ganon tenía en su posesión las tres partes de la Trifuerza, siendo un ser prácticamente invencible). La batalla es brutal pero Link acaba con la vida de Ganon (momentáneamente porque en futuras entregas revive de manera desconocida), recuperando la Trifuerza y devolviéndola a Hyrule. Al ser la primera vez que la toca, el objeto creado por las Diosas le concede un deseo, reviviendo a todos los seres de buen corazón que habían muerto por culpa Agahnim. Link devuelve la espada maestra a su pedestal tras haber concluido con su misión, continuando su entrenamiento ante cualquier eventualidad (eso ya lo veremos cuando hablemos Link's Awakening y de la serie Oracle).

Actualmente se considera a Link to the Past como una de las mejores entregas de la saga, tanto en el apartado de los mundos 2D como en general, incorporando elementos que han permanecido en la saga (con algunos cambios para ajustarlos a un juego determinado) y que sin ellos muy posiblemente la percepción que tenemos sobre la franquicia sería totalmente distinta. Afianzando las aventuras del joven Hyliano dentro la historia de la industria de los videojuegos, confirmándole a Nintendo que Mario no es el único personaje capacitado para cargar con el valor de la marca.
En Yo no dije nada les agradecemos su atención en la tercera parte del especial de The Legend of Zelda y esperamos contar con su apoyo para la siguiente reseña de la sega y secuela directa de este juego, Link's Awakening.