
Aunque muchos países han desarrollado contenido de esta índole hay dos industrias que brillan sobre las demás, la norteamericana y la japonesa, siendo esta última de manera claramente diferenciable por normalmente estar inspirados en un manga (el equivalente al cómic norteamericano), sus tramas suelen seguir una línea de historia definida (en otras palabras, se aleja del estilo episódico) y poseer una complexión física “realista”. Habiendo dicho esto el catálogo de producciones japonesas es mucho mayor que cualquier otro, pudiendo resultar complicado adentrarse en este mercado.
Distinto a lo que los medios de comunicación podrían hacernos pensar, el anime al igual que las caricaturas se divide en distintas categorías (acción, terror, romance, comedia, slice for life, ciencia ficción, drama, psicología, etc.), favoreciendo que todos los individuos puedan encontrar un producto de su agrado. Si alguna vez te has visto interesado en darle una oportunidad a este tipo de animación, pero tienes dudas en donde empezar, en Yo no dije nada te damos una lista de producciones anime en donde podrías iniciar tú recorrido en aquel sector del entretenimiento.
El anime Shōnen por excelencia, historia basada en el manga de Akira Toriyama, dividiéndolo en dos etapas distintas para demostrar el cambio de temáticas; en Dragon Ball conocemos a un Goku adolescente (aunque tiene el tamaño e inocencia de un niño) que en compañía de sus nuevos amigos se embarcan en la búsqueda de las esferas del dragón, que al juntar las 7 es posible pedirle un deseo a un gran dragón, producción mayormente centrada en la aventura, comedia y acción basada en técnicas de artes marciales.
Dragon Ball Z se ha centrado en las peleas, descartando casi por completo tanto la aventura como la comedia, pasando a manejar niveles de fuerza que les permite destruir planetas e inclusive galaxias enteras. Se revela que Goku es un extraterrestre perteneciente a la raza guerrera de los saiyajin, encaminándole a él y al resto de sus amigos a confrontarse con extraterrestres súper poderosos (Freezer), bioandroides (Cell) y el caos encarnado (Majin Boo). Si bien existen otras dos series sobre los personajes (Dragon Ball GT y Dragon Ball Super) les recomendamos evitarlas al menos de que les guste mucho la franquicia.
A estas alturas es probable que hayas escuchado hablar de este anime, ya que es considerado de los famosos e importantes de la historia, mezclando elementos de una historia de detectives con hechos claramente sobrenaturales. Todo comienza cuando el estudiante genio Ligth Yagami encuentra una misteriosa libreta con el nombre “Death Note”, llevado tanto por la curiosidad como por el aburrimiento descubre las habilidades especiales de dicho cuaderno. Si escribes en sus páginas (las cuales nunca se acaban) el nombre de una persona al mismo tiempo que piensas su rostro terminara muriendo de un ataque al corazón.
Inicialmente se muestra asustado por dichos sucesos, no obstante, entiende que el mundo está podrido por todos los crímenes atroces que suceden día con día, decidiendo acabar con todos los malvados por su cuenta, consciente que su alma es un precio menor por pagar por un planeta mejor. Acciones que intrigan al Shinigami Ryuk, un dios de la muerte y dueño original de la libreta, habiendo tirado su cuaderno al mundo terrenal debido a que estaba aburrido.
Todas las muertes provocadas por Light llaman la atención de la comunidad mundial, temerosos por no tener idea de como esto ha estado pasando contratan los servicios del mejor detective del mundo, L. Deduciendo que el responsable se encuentra en Japón, Light y L inician una cacería en la que buscan acabar con el otro sin estar conscientes de sus verdaderas identidades.
Aquí yo les pregunto, ¿estarían dispuestos a sacrificar la vida de miles personas para salvar la de millones?

Película producida por el estudio CoMix Wave Films, tomando como base la novela escrita del mismo nombre. Nuestros protagonistas son dos jóvenes llamados Taki y Mitsuha, quienes son unos completos desconocidos entre sí y viven en lugares bastante distantes. Una noche ambos intercambian su mente con el otro, efecto que aparentemente carece de explicación alguna, por lo que ambos empiezan a comunicarse y así ayudándose mutuamente en distintas situaciones.
Tras regresar a sus cuerpos, Taki descubre que no solo están separados por la distancia, sino que también por un lapso considerable de años. Decidido a encontrarse con Mitsuha, viaja hasta el pueblo en donde ella vive, descubriendo al llegar algo que no esperaba encontrar.

El protagonista de esta historia es un niño de doce años llamado Naruto, quien vive en un mundo en el que los ninjas son la norma. Desde su más tierna infancia ha sido rechazado por razones que él desconoce, quedando virtualmente desprotegido luego de que sus padres murieran cuando acababa de nacer, soñando con poseer el puesto más importante de su aldea (Hokage) para ganarse el respeto que nunca tuvo.
En su odisea formará equipo con Sasuke (último superviviente del clan Uchiha) y Sakura, personajes que desde cierto punto de vista también saben lo que es estar en soledad. Poco a poco los tres aprenderán a trabajar en conjunto, todo bajo la tutela de Kakashi Hatake. En esta etapa Naruto representa el concepto del underdog, personaje que tiene todo en contra para alcanzar sus metas, pero que gracias a su esfuerzo y dedicación consigue superar las dificultades paulatinamente. Similar a Dragon Ball, es preferible mantener distancia de sus continuaciones (Naruto Shippuden y Boruto).

Es una película producida por el Studio Ghibli, presentándonos la historia de los hermanos Seita y Setsuko, los cuales buscan sobrevivir en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial (algo que ellos desconocen), estando alejados de sus padres. Con el pasar de los meses atestiguamos lo importante que es la familia para uno (en especial el amor fraternal), las desgracias de la guerra, la perdida de la esperanza, consecuencias que trae consigo la desnutrición y lo injusta que es para la vida de los inocentes. Película muy recomendable debido a la alta calidad de producción y narrativa que maneja, empero, va a golpearte emocionalmente.
Nuevamente nos encontramos con una película del Studio Ghibli, diferenciándose del punto anterior por tener una trama más alegre y mágica. El papel protagónico lo tiene una joven llamada Sophie, quien por cuestiones inesperadas termina encontrándose con el mago Howl, siendo testigo de los increíbles poderes del mago. Este encuentro termina sin que se haya formado algún tipo de conexión entre ellos, sin embargo, la Bruja Calamidad al enterarse de esto busca vengarse de Howl por medio Sophie (pensando por alguna extraña razón que ellos eran cercanos), induciendo una maldición de envejecimiento a Sophie, tomando la apariencia de una mujer de 90 años. Desesperada y atormentada por lo ocurrido, Sophie inicia la búsqueda del castillo en donde vive Howl, todo con la esperanza de así poder romper el maleficio, acción que no será nada sencilla tanto por la intervención de la Bruja Calamidad como por el desarrollo de una guerra entre dos reinos.

Estas historias se caracterizan por tener cierta facilidad en llamar la atención del público, tal vez no tengan la mayor complejidad y que amantes del anime digan que son recomendaciones muy básicas, no obstante, que algo sea simple no lo hace malo. Como cualquier disciplina en la vida se tiene que empezar poco a poco, sería contraproducente partir por algo muy avanzado. De la misma manera que las caricaturas hay exponentes rebosantes de calidad, puramente divertidos, extraños (al punto de no tener la más mínima idea de lo que está pasando), tristes, malos, o inclusive teniendo tanto fan service (el cual puede provenir de distintas fuentes) que simplemente los hacen difíciles de procesar.
En Yo no dije nada esperamos que darle una oportunidad a este tipo de animación puedas encontrar una o varias producciones que sean de tu agrado, sabemos que la diferencia visual al compararlas con las caricaturas norteamericanas puede impactar negativamente en la percepción inicial, pero podemos asegurarte que es una experiencia que merece por lo menos una vez.