
En el 2014 seríamos testigos del nacimiento la segunda versión americana de Godzilla, esto a manos del director Gareth Edwards (Rogue One: A Star Wars Story), la cual pasaría a formar una nueva línea de historia alejada de las cintas japonesas producidas por Tōhō. En lugar de presentarnos a la mayor amenaza en la historia de la humanidad, conoceríamos a un protector que busca mantener el equilibrio natural en medio de su lucha contra los MUTOS.
Si bien la cinta recibió algunas criticas por centrarse en la trama de los humanos y mostrar por poco tiempo a la criatura que le da el nombre a la cinta (algo que habitualmente pasa por los costos de los efectos especiales), esta recaudó $524,976,069 teniendo un presupuesto estimado $160,000,000. Teniendo este resultado Legendary dio luz verde a la creación de nuevos proyectos bajo el nombre del MonsterVerse, siendo el primero de ellos Kong: Skull Island en 2017.
Kong repetiría el éxito producido por la película de Godzilla tras recaudar $566,652,812, corrigiendo algunos de los errores de su predecesora al mostrar más al monstruo en pantalla y crear una trama “humana” más llevadera. En la escena post-créditos se adelantó la participación de King Ghidorah, Mothra y Rodan (tres criaturas emblemáticas de la Tōhō) en la secuela de Godzilla a estrenarse en el 2019.
Godzilla: King of the Monsters fue recibida positivamente por los seguidores del género Kaiju (monstruos gigantes), al desarrollar grandes y llamativas peleas, sin embargo, tanto la crítica como la taquilla fue algo completamente distinto. La trama de los humanos volvió a ser el punto de detracción (esto sin importar la participación de grandes actores como Vera Farmiga, Millie Bobby Brown, Kyle Chandler y Charles Dance), solo pudiendo recaudar $386,600,138 a nivel global, lo que a primera vista podría ser mucho pero con un presupuesto de $170,000,000 apenas hubo ganancias por el proyecto.
Similar a lo visto en Kong: Skull Island, se presentó una escena después de los créditos para anticipar el enfrentamiento entre Godzilla y Kong. Ya con todo el panorama establecido, hay poca o nula información sobre el futuro de la franquicia posterior a Godzilla vs Kong aunque se contempla que el desempeño la película tendrá gran trascendencia para llegar a una decisión. Debemos considerar que a pesar de que Legendary produce las películas, Warner es la distribuidora de estas, requiriendo que haya ganancias económicas con tal de buscar un nuevo acuerdo con la Tōhō.
Otro problema por considerar es que el contrato vigente limita a la Tōhō en la producción de nuevos proyectos live action del monstruo atómico, siendo el último de ellos Shin Godzilla estrenada en el 2016. De no verse resultados positivos en la siguiente película de Legendary, la compañía japones perdería el interés en mantener vivo el MonsterVerse, lo cual les permitiría retomar la franquicia de Shin Godzilla o abarcar nuevas ideas.
A finales del año pasado, Warner Bros definió la estrategia seguir con todas sus películas en el 2021, indicando que saldrán simultáneamente tanto en cines como en HBO Max (servicio de streaming que todavía no se encuentra disponible fuera de los Estados Unidos) a consecuencia de la pandemia que azota al mundo actualmente. Godzilla vs Kong tendría un futuro funesto en países como México, ya que los ingresos de taquilla han disminuido enormemente ante el miedo y las medidas sanitarias establecidas para retener el avance del COVID-19, además, no ha habido confirmación del estreno en alguna de las plataformas de streaming disponibles.
Finalmente la lucha entre los kaijus más emblemáticos de la historia no solo definirá al ganador definitivo de estos seres, así mismo deberá cargar en sus hombros el destino de todo un universo cinematográfico, esperemos que pueda cumplir con tales expectativas.