La nueva era de DC Comics en el cine (parte 1)
Un Superman desaprovechado
Desde los inicios del DCEU se hizo evidente la falta de rumbo que tenían estas películas, eliminando a su personaje principal en la segunda película.
Actualmente no es tan notorio, pero era evidente que buscaban que Superman tuviera el papel que tuvo Iron Man en el MCU.
Hubo muchos problemas con esto, siendo el primero de ellos que Man of Steel (2013) no favorecía que Superman pudiera mostrar tanto carisma como Tony Stark en la cinta de 2008, además, las personalidades tanto de los actores como de los personajes en cuestión no eran iguales.
Tenemos entendido que se pensaba evolucionar al personaje en la secuela, pareciéndose más a la visión del héroe mayormente conocida por el público.
Tristemente esto nunca sucedió, ya que una extraña decisión mandaba a Superman a combatir directamente contra Batman en el 2016.
¿Cómo podemos explicar que el personaje interpretado por Henry Cavill pereciera en la segunda entrega de ese universo?, los espectadores nunca tuvieron la oportunidad de encariñarse con esta versión de Superman antes de encontrar su muerte a manos de Doomsday.

La cosa es que este superhombre tuvo inicios distintos a comparación de sus versiones más tradicionales, distanciándose del concepto popular por así decirlo.
Aclaremos que Superman no es un personaje que siempre esté feliz y tampoco es perfecto, empero, al final lograba transmitir esperanza.
Man of Steel pudo dar un mensaje esperanzador de proponérselo, la cosa es que en la batalla final Metrópolis fue destruida y con esto miles de vidas inocentes fueron arrebatadas, finalizando el evento con un beso entre Superman y Lois Lane.
Este suceso no solo imposibilitó que la audiencia se conectara con el personaje, sino que dentro la narrativa el héroe era una amenaza.
Claro que nosotros sabemos que fue consecuencia de los actos de Zod, pero en el universo narrativo no había forma contundente de comprobarlo.
Haciendo justificable que individuos como Batman y Lex Luthor lo vieran como una amenaza (ojo, esto no justifica las medidas que implementaron para oponérsele), al mismo tiempo que el mundo tenía sus dudas sobre los actos heroicos de Superman.
Por eso no se entiende que tras su muerte tanta gente lo estuviera extrañando y fuera el foco de esperanza del mundo.

Tenemos que entender que este Superman no era querido por la audiencia en general, de sus compañeros heroicos solo era más popular que Cyborg.
Entre Warner y Zack Snyder se las arreglaron para que de alguna forma Batman (con todo y lo violento que fue en gran parte de Batman v Superman) transmitiera mayor esperanza que Superman.
Y no debemos mentirnos, el Superman de Cavill empezó a ser muy querido hasta que surgieron los rumores de que ya no iba a volver.
Hollywood es un mundo en cierta medida impredecible (tanto para bien como para mal) y pudiera dar cabida a un retorno.
No obstante, en 2017 fue la última vez que vimos al actor en el papel (la Justice League de Snyder no la vamos a contar por qué Warner se ha esforzado por recalcar que ellos no toman esta versión en cuenta), al punto de que cuando se ha visto al personaje en otros medios (Shazam y Peacemaker) su rostro es cubierto (Cavill no ha grabado esas escenas).
Últimamente han salido varios rumores /filtraciones de que el actor no va a regresar por voluntad propia y no se le puede culpar.
Un papel que teóricamente sería uno de los más importantes de su vida se transformó en una verdadera pesadilla.
Es prácticamente seguro que cuando Superman vuelva a aparecer como es debido, será interpretado por otro actor, lo cual vendrá de la mano de un reinicio (falta ver si es parcial o total), dejándonos ver que tal vez el DCEU como universo cinematográfico fue una perdida de tiempo.
La nueva era de DC Comics cancelando proyectos
Anteriormente habíamos hablado de la producción de las películas de Batgirl y Supergirl y del potencial que estás tenían.
Bueno, tenemos que olvidarnos de ambas porque la primera fue cancelada y la segunda ni siquiera iniciará su producción.
El proyecto dirigido por Warner Bros. Discovery (así es como se llama la fusión de ambas empresas) se ha puesto como objetivo el únicamente estrenar fenómenos cinematográficos (películas que atraigan la atención de las masas), eliminando la inversión en trabajos poco llamativos.
A nivel empresarial puede ser entendible la cancelación de Batgirl, ya que faltarían tanto los costos de marketing como de los impuestos.
Dicha aseveración se puede debatir, ya que era una cinta dirigida a HBO MAX, siendo sabido que no iba a generar tantos ingresos económicos.
De tratarse sobre que la calidad de la película era como mínimo cuestionable pudiera ser verdad (siendo definido como un episodio de larga duración de las producciones de The CW), solo que no entendería como no se dieron cuenta antes (incluso yo que no soy una persona precisamente exigente en cuanto a la calidad del vestuario me hace ver el traje del Batman de Michael Keaton como si fuera un cosplay no muy trabajado) de como se estaba viendo todo durante las grabaciones.

En cuanto a Supergirl no se podría asegurar que posterior a la película de Flash vuelva a aparecer, ya que en teoría buscarían enfocarse en Superman.
Y hablando del elefante en la habitación, la historia del velocista escarlata pudiera correr por el mismo destino que estas.
Lo peor es que no sería por la calidad de la película (aparentemente ha sido bien recibida por las proyecciones de prueba), ni por el presupuesto (que evidentemente que ha costado mucho más que Batgirl) y mucho menos por querer centrarse en otro personaje, sino que el comportamiento del actor (Ezra Miller) ya es nocivo.
No voy a enfocarme en sus polémicas (al final de cuentas esto no es una página de chismes), pero es imposible negar que son incorrectas.
Los estudios cinematográficos como cualquier empresa no les suelen importar mucho estas cosas, hasta que empiezan a afectar su imagen.
Saliéndonos un poco del tema, la imagen pública es fundamental para una empresa en la actualidad gracias a que medios de comunicación como las redes sociales dejan sus acciones al alcance de la gente en general, complicando que puedan ocultar prácticas moralmente cuestionables.
Conociendo este detalle se esfuerzan en demostrar que son personas conscientes y preocupadas por el bienestar de otros (aunque no necesariamente sea verdad).

Volviendo al tema principal, en Warner Discovery deben estar preocupados por las acciones del actor nacido en Wyckoff.
Claro que el cancelar un proyecto de 200 millones de dólares más el costo de marketing (esos dos aspectos significarían que necesitan ganar $400 millones de dólares para recuperar toda la inversión, siendo a partir de los $600 millones cuando pudiera considerarse un verdadero éxito en taquilla) es bastante diferente a comparación de los $90 millones que habría costado la película de Batgirl.
Por dicha inversión es seguro que el cancelar la cinta es lo que menos que quieren hacer, implorando que no pase una desgracia.
Personalmente considero que buscarán esperarse hasta el estreno de la película y que pase su vida útil en la taquilla para luego cambiar al actor.
El actual CEO de la compañía (David Zaslav) ha afirmado que buscan imitar lo hecho en Marvel Studios, siendo necesaria una reestructuración de aproximadamente 10 años, queriendo centrarse en personajes como Batman (independientemente si se trata de Ben Affleck, Michael Keaton, o de Robert Pattinson), Superman, Wonder Woman y Aquaman (nunca menciona a Flash, apoyando el punto anterior).

Seguir el camino de Marvel pudiera significar que se acerca un semi reinicio del DCEU, con tal de mantener a algunos actores.
Del lado positivo no se tendría que eliminar todo el trabajo realizado, aunque hay películas que quedarían marcadas como un “what if”.
Man of Steel, Batman v Superman, Suicide Squad (2016), ambas versions de la Justice League, Birds of Prey (puede que no los actores como tal, pero si la historia mostrada en la cinta), The Flash (de no cambiar al actor) y posiblemente Blue Beetle (hasta el momento no ha sido estrenada, pero luego de la cancelación de Batgirl ha sonado fuertemente que este proyecto sufrirá el mismo destino).
Conclusión
La fusión entre Warner y Discovery ha traído un terremoto al ya de por sí inestable presente de DC Comics en el cine.
Si bien no quiero defender las últimas acciones realizadas dentro de la compañía, es probable que el panorama era peor de lo que se creía.
No hay forma de olvidar un momento en concreto cuando nos dimos cuenta de que habían perdido el camino, siendo cuando Zack Snyder sufrió la perdida de su hija y el estudio (cuando solo era Warner) prefirió sacarlo y traer a otro director para terminar el trabajo en lugar de esperar a que el director pudiera recuperarse de dicha tragedia.

Este reposicionamiento puede ser clave para que definan su propio camino, no compitiendo de manera directa con Marvel.
Puedes tener preferencia por una u otra marca, resultando innegable que Marvel ya lleva muchos años de ventaja y de esa forma va a seguir.
Lo importante es que DC arme una buena organización (por eso es bueno que se inspiren en lo implementado por Marvel Studios) y que desde ese punto armen su propio camino, tengan por su seguro que el catálogo de héroes e historias de la compañía es suficiente para hacer un universo transmedia increíble, todo dependerá de cuanto provecho le puedan sacar las personas involucradas.