
Aunque exista amor (o algo que se le parezca), hay parejas en las que se producen dinámicas realmente peligrosas, y que pueden rozar en el maltrato psicológico.
Los casos de relaciones tóxicas pueden ser más o menos graves, en este artículo intentaremos detectar y describir algunas señales de que una relación puede estar yendo por mal camino. Ciertas circunstancias y situaciones pueden ser más propensas a que surjan estas “diferencias” entre los miembros de la pareja.
En una relación tóxica, es justo lo contrario. La relación tóxica se da cuando no hay confianza, ni respeto mutuo y no hay apoyo. Además, comúnmente uno de los integrantes de la relación puede sentir miedo a posibles reacciones por parte de su pareja. En este último caso, el miedo puede condicionar la actuación o a la persona a no actuar con libertad.
Por el contrario, una relación saludable, entre otras cosas, consiste en que cualquiera de las dos partes se sienta libre de hacer y decir lo que quiera, obviamente dentro de los límites de una relación, puede actuar como deseen sin miedo a las posibles consecuencias que esto pueda tener por parte de la pareja. En este tipo de relación ambas personas se apoyan mutuamente, se respetan y se tienen confianza el uno en el otro.
En muchas ocasiones las personas que están inmersas en relaciones tóxicas no son capaces de darse cuenta de que están viviendo situaciones de abuso. El amor que sentimos por esa persona puede nublar nuestro juicio y podemos tender a perdonar cualquier cosa. Es muy común que este tipo de actitudes tóxicas se “normalicen” por parte de la víctima.
Si te das cuenta de que tu relación de pareja es tóxica, debes tratar de cambiar la situación. Si sigues haciendo exactamente las mismas cosas, todo seguirá igual y todo se ira deteriorando poco a poco.
Para cambiar tu relación debes hablarlo con tu pareja, describirle lo que no te hace feliz y lo que te gustaría que modificara. Tu pareja debe decidir libremente si quiere o no hacer esas modificaciones. Recuerda que no se trata de hacerte un traje a medida. Tal vez sea necesaria una terapia de pareja.
Tal vez tu pareja no esté dispuesta a hacer ninguna modificación porque la relación le gusta tal y como esta. En este caso es tu decisión quedarte dentro de la relación o salir de ella.
Lo que nunca se debería hacer es esperar a que algo cambie con el tiempo, porque eso no pasa. Las relaciones siguen una inercia y una dinámica que es difícil de modificar sin ayuda. Si en donde estás no te gusta o no te hace feliz, debes cambiar tu mismo y no esperar a que cambie por sí solo.
Una relación tóxica puede tener graves consecuencias para las personas que la sufren. Por ello, es importante que te fijes en las señales que hemos enumerado con el objetivo de que puedas detectar si podrías estar siendo partícipe de una relación poco saludable.