
Se sabe que el escritor tenía pensado realizar una trilogía en la que pudiera cerrarse toda la trama de poniente y esto es algo que por la extensión de la historia no ha podido cumplir al pie de la letra. La saga va a estar conformada por siete libros (5 de los cuales ya están publicados), fungiendo como tres historias diferenciadas por conflictos a gran escala; la guerra de los cinco reyes (Juego de Tronos, Choque de Reyes y Tormenta de Espadas), las consecuencias de la guerra (Festín de Cuervos y Danza de Dragones, ambos libros ocurren al mismo tiempo pero al tener tantos personajes dividieron la historia en dos) y la lucha por la supervivencia de la humanidad (Vientos de invierno y Sueño de Primavera, siendo las que faltan por publicar).
Los primeros tres libros fueron publicados en un lapso corto de tiempo, confirmando la idea de que originalmente se trataba de un solo libro pero la magnitud de la trama le hizo imposible a George cerrar todos los puntos narrativos en un tomo. En octubre del 2005 fue lanzado a la venta Festín de Cuervos y si bien fue bien recibido tanto por la crítica como por los seguidores, llamó la atención de que personajes con gran peso argumental como Jon Snow, Tyrion Lannister y Daenerys Targaryen brillaran por su ausencia (sobre todo porque se tratan de tres los protagonistas de la saga).
Los anteriormente mencionados nos enseñan tres facetas distintas del conflicto en los “Siete Reinos”, Tyrion se relaciona con la parte política y la maquiavélica figura de Tywin Lannister (su padre), Jon Snow representa la lucha humana contra el estado salvaje del hombre representado en el personaje de Ramsey Bolton (curiosamente ambos personajes solo se conocen superficialmente por la carta rosa escrita por Ramsey al final de Danza de Dragones) y el mundo mágico que es visto por Daenerys y su eventual lucha contra un ser oscuro como Euron Greyjoy (hasta el momento Daenerys desconoce de la existencia de Euron pero este último la tiene visualizada como uno de sus objetivos principales). Siendo hasta julio de 2011 cuando se volvió a saber de los personajes gracias al libro Danza de Dragones, en donde se nos presentaban los puntos de vista que fueron cortados de Festín de Cuervos para no hacer un libro tan grande.
En abril de ese mismo año HBO presentó al mundo la adaptación televisa de las novelas, prefiriendo descartar el nombre de A Song of Ice and Fire y darla conocer por el nombre de la primera novela, Juego de Tronos. Gracias a eso el escritor de las novelas debía ir contra reloj para publicar los dos tomos que hacían falta antes de que la serie de televisión les diera alcance, siendo el propio autor quien aseguraría que eso se podía lograr, empero, desconocía la intención de los productores de la serie.
Las dos primeras temporadas trataban lo visto en Juego de Tronos y Choque de Reyes respectivamente, mientras que las temporadas tres y cuatro se centraron en Tormenta de Espadas, por lo cual George R. R. Martin estaba confiado de que se necesitarían al menos tres temporadas para tratar los temas de Festín de Cuervos y Danza de Dragones, tiempo que él pensaba aprovechar para terminar Vientos de Invierno (ya para ese entonces era imposible publicar Sueño de Primavera antes de que la serie de televisión concluyera). Todo esto se fue al diablo cuando en una sola temporada se trataron los temas de dos libros, descartando muchas de las tramas mostradas aquí (siendo la quinta temporada de las más odiadas junto a la séptima y octava).
Debemos recordar que George no solo escribe historias dentro del universo de Canción de Hielo y Fuego, tiene otras series de libros, es productor de televisión, tiene su propio cine e igualmente desarrolla historias previas a los eventos de Juego de Tronos (El Mundo de Hielo y Fuego, Fire and Blood y los Cuentos de Dunk y Egg), además hay que recordar que ya es un adulto mayor y con sobrepeso, teniendo que prestar mucha atención a su salud. Luego es una persona que no escribe tan rápido a comparación de otros autores como Stephen King (de hecho ambos hicieron hincapié en esto durante un programa en el que coincidieron).
Si comparamos esto con otras sagas como el Señor de los anillos podemos darnos cuenta que la historia de esta se divide en tres partes (aunque también es bueno recalcar que Tolkien solo planeaba publicar un libro con el nombre del Señor de los anillos pero sus editores le hicieron cortarlo en tres con el fin de que no fuera una experiencia pesada para los lectores); la de Frodo y Sam, Aragorn, Legolas, Gimli y Gandalf y la de Merry y Pippin (aunque las dos últimas se terminan juntando a inicios del Retorno del Rey). En cambio Canción de Hielo y Fuego ha tenido puntos de vista contados por 31 personajes diferentes (algunos ya han muerto o se juntaron con otros personajes), con desarrollo de personaje a cada uno (unos menos que otros).

Tolkien desarrolla un mundo mágico más extenso (habiendo múltiples razas pensantes conviviendo al mismo tiempo, armas legendarias y seres sobrenaturales), por el contrario Martin tiene un mundo mágico más limitado en donde la ciencia y el conocimiento busca eliminar cualquier registro de la existencia de la magia (al parecer los dragones se vieron extintos durante un tiempo por la participación de los Archimaestres de la Ciudadela de Antigua, los Niños del Bosque prácticamente están extintos, los Otros son desconocidos para casi todos y los Cambiapieles son vistos como monstruos). Aquí depende del gusto de cada lector.
Retomando los puntos de vista de Canción de Hielo y Fuego, el escritor se vio obligado a crearlos para continuar con la historia y evidentemente esto fue de ayuda pero llegando al final existen muchos personajes a los cuales su historia debe cerrarse, además de que juntar a varios de estos representa un desafío para justificar su presencia. Hay que ver que varios de los personajes se encuentran en puntos complicados de superar; Brienne de Tarth y Jaime Lannister van en camino para encontrarse con Lady Stoneheart (personaje que nunca apareció en la serie de televisión), Tyrion y Daenerys están destinados a encontrarse en Vientos de Invierno pero sus respectivas historias los mantienen alejados hasta el momento, Aegon VI va conquistando Poniente en compañía de Jon Connington (otros dos personajes descartados de la serie), Sam Tarly se encuentra en la Ciudadela de Antigua a la espera de un muy posible ataque por parte de los hombres del hierro, Sansa Stark se encuentra en el Valle de Arryn aprendiendo de los movimientos políticos por parte de Meñique, Davos va en búsqueda de Rickon Stark, son ejemplos de tramas que desde 2011 no han tenido respuesta.
Ante la falta de libros, Juego de Tronos fue obligado a continuar la historia desde la mente de los productores (aunque estos se reunieron con George en algún punto para enterarse de lo que iba a pasar con las novelas), prefiriendo eliminar arcos narrativos que hasta ese instante no tenían resolución aparente y revelando momentos que todavía no ocurren en las novelas. Jon Snow al final de Danza de Dragones y de la quinta temporada es traicionado por sus hermanos de la Guardia de la noche y apuñalado hasta la muerte, en el medio escrito se desconoce el destino del personaje pero en la televisión sabemos que vuelve a la vida y es muy probable que esto se repita en las novelas porque le falta enfrentarse con Ramsey y conocer a Daenerys.

La séptima y octava temporada fueron criticadas por los fanáticos por considerarlas productos de baja calidad, lo cual es cierto pero falso a la vez. En comparación de las temporadas anteriores claramente son productos inferiores pero para una serie televisiva son grandes productos audiovisuales (hay películas que soñarían con el presupuesto de producción que tuvo la serie), sin embargo, esto no quita que ambos productores (David Benioff y Daniel Weiss) pasaron de ser vistos como los creadores de una serie exitosa a ser considerados como los que arruinaron la serie (en parte son responsables pero las decisiones de HBO dejaron cosas que desear).
Sin la intención de fungir como el abogado del diablo es entendible el resultado hasta cierto punto, fue un golpe repentino para los productores ya que ellos solamente se habían dedicado a adaptar contenido ya existente y ahora debían desarrollar el final con base en sus ideas. Muchas veces los fanáticos desarrollan historias más interesantes, no obstante, ellos ya trabajan un contenido desarrollado con anterioridad, siendo complicado desarrollar contenido no solo por la propia invención de ideas originales sino que también deben administrar la parte económica para hacerlo realidad.
Tiempo después George R. R. Martin anunció que los espectares habían conocido un final pero no su final, dándole la esperanza a sus seguidores de que él podría resolver todos los puntos bajos del final. Desde 2011 él viene prometiendo que Vientos de Invierto está cerca de ser lanzado pero hasta ahora no hay señal (tal vez hay una si consideramos el cambio de la editorial que publicaba la saga en España pero no es que confirme algo en general) que argumente un lanzamiento cercano, de hecho la última vez que prometió esto con especial énfasis fue a mediados del 2019 cuando dijo que iba a tener una copia del manuscrito final cuando se presentara en la Worldcon del 2020 en Nueva Zelanda, diciendo de broma que de no haberlo terminado tenían derecho de encerrarlo en una cabaña hasta haberlo acabado.
Primero la Worldcon de aquel año no se llevó a cabo a causa del COVID-19 y tampoco se terminó el libro, por lo cual muchos lectores se enojaron y algunos incluso llegaron a pedir que cumpliera y sea encerrado en una cabaña hasta terminarlo. A principios de este año George publicó que el 2020 fue el año más productivo que tuvo en cuanto a la escritura pero aún le quedaban cientos de páginas por terminar, en una producción positiva podríamos pensar que el libro estaría a finales de este 2021 pero faltan pruebas contundentes.
Otro punto que esperemos que no le juegue en contra al autor es la salud, porque seguramente se está cuidando pero a cierta edad uno es más delicado e independientemente de las precauciones cualquier cosa puede afectar negativamente. Distinto a lo que pasó tras la muerte de Tolkien, en donde su hijo pudo publicar todo el contenido que este había dejado inconcluso (de hecho se piensa que Christopher sabía más de la tierra media que su padre), George ha enfatizado en el hecho de que no quiere que su obra sea concluida por otro, siendo posible que la saga quede inconclusa de presentarse la tragedia.

En Yo no dije nada entendemos que los lectores que han acompañada la saga desde 1996 estén desesperados por lo mucho que ha tardado la saga en concluir (seguramente varios de los que iniciaron durante ese año ya no se encuentran entre nosotros) y difícilmente va a evitar cumplir los 30 años de escritura, sin embargo, les recomendamos ser pacientes ya que el autor busca desarrollar el mejor producto que puede crear y seguramente no va a decepcionar. Además, hay sagas de fantasía a las cuales pudieras darle una oportunidad mientras esperas; siendo el Señor de los Anillos, The Witcher o la saga de Nacidos de la Bruma.